jueves, 28 de agosto de 2008
Aquel fin de semana me despertaba a horas inusuales a abrir la heladera e ingerir cualquier cosa: no distinguia entre lo dulce o lo salado, lo frio o lo caliente. Todo me daba lo mismo, necesitaba llenar con comida el hueco que sentia adentro. Y mientras esperaba que se hicieran las tostadas, comia un chocolate amargo; mientras les ponia manteca a los panes, tomaba cafe y gaseosa light; todo me daba lo mismo. Necesitaba comer, tener cosas en la boca y masticar y sentir el gusto de la comida de nuevo y masticarla a Romina, despedazarlo a Alejo y tragarme a Homero. Despues de un rato, me di cuenta que ya no quedaba nada dentro de mi y un gusto acido me llenaba el cuerpo de soledad otra vez.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Si, le tengo miedo al fracaso. Por eso odio los examenes y tengo miedo que mucha gente lea este libro y pueda criticarme. Pero con el tiempo y con los restos de la vida me di cuenta de que lo que piensa la gente no me interesa o que al menos puedo fingir que no me interesa y puedo hacer que la gente crea que soy autosuficiente. Lo cierto es que me interesa por demas de la linea de lo normal o esperado. Si, claro. Siempre excediendo esa linea. Ésa soy yo: quien excede los limites de lo normal. Pocas veces para bien.
lunes, 11 de agosto de 2008
viernes, 1 de agosto de 2008
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